«Agradecemos profundamente a Francisco Fernández Pinos por compartir con nosotros sus valiosos recuerdos. Testimonios como el suyo son los que dan vida a la historia de la Fábrica del Pilar. Su memoria es ya parte fundamental del legado que hoy preserva el Museo del Azúcar. Gracias por acompañarnos en este viaje al corazón dulce de Motril.»