«Hay conocimientos que no están en los libros, sino en las vidas de quienes construyeron nuestro pasado. Damos las gracias a José López Sabio por compartir su experiencia, una lección de vida que nos enseña cómo funcionaba la fábrica y, sobre todo, cómo era la gente que le dio alma. Su testimonio es un verdadero legado de sabiduría.»