Felipe Arquero González, de 90 años, ingresó en la Sociedad General Azucarera de España el 4 de octubre de 1948 como aprendiz de “carrero” y dedicó toda su vida laboral al sector azucarero, combinando oficio, comisiones de servicio y responsabilidades técnicas hasta su jubilación.
Trayectoria profesional
- Aprendizaje y consolidación (1948-1958)
Comenzó como carrero en la Unión Alcólera Española (filial de la Sociedad General Azucarera) y, tras 17 años de formación práctica, fue destinado en comisión a la fábrica de levadura de Madrid (1958-1962) para realizar labores de montaje y mantenimiento.
- Especialización técnica (1962-1970)
Regresó a Motril para trabajar en calderería y, posteriormente, participó en la instalación de columnas destiladoras de cobre en Monzón de Campos. Ahí pulió su habilidad en soldadura (especialmente acero inoxidable con atmósfera de argón).
- Responsable de fabricación y mantenimiento (1970-1988)
Tras su retorno definitivo a Motril, se encargó del montaje de depósitos de jarabe y miel, reparaciones industriales y vigilancias de los sistemas de producción. Desarrolló turnos de 12 h continuas durante la campaña de molienda, supervisó ampliaciones fabriles y vivió en primera persona accidentes industriales y rituales colectivos (bendición de la Virgen del Pilar).
Habilidades y legado
- Dominio de calderería, soldadura autógena y de Argón.
- Experiencia en comisiones nacionales (Madrid, Monzón, Jerez) y montaje de equipos complejos.
- Fuerte compromiso con la seguridad industrial y la cultura de compañerismo.
- Portador de la memoria viva de la fábrica: tradiciones (bendición de estancias), testimonios de accidentes y dinámicas de trabajo en campaña.
Visión personal
Felipe recuerda la Fábrica del Pilar como “su fábrica”, lugar donde forjó su carrera, crió a su familia y vivió estrecho compañerismo. Su testimonio refleja tanto el rigor técnico de la industria azucarera andaluza como el calor humano que sustentó sus siete décadas de trabajo.