En el corazón de la Fábrica del Pilar de Motril, hoy convertida en el Museo Preindustrial de la Caña de Azúcar, resuenan aún las voces de quienes dieron vida a su historia. Entre ellas, la de Angelita Pineda Rodríguez, una de las trabajadoras que vivió de cerca el esfuerzo, la dedicación y el espíritu de una época en la que el azúcar marcaba el pulso de Motril.