En torno a 1984 la Fábrica de Ntra. Sra. del Pilar, último testigo motrileño del ciclo milenario azucarero en la Vega del Guadalfeo que se había introducido por los árabes allá por el siglo X, se cierra y pone fin a su historia productiva en el municipio.
Motril ha tenido una intensa relación con el azúcar de caña: obtención del producto, plantación, cultivo, campaña de zafra y producción con fuerza animal -etapa preindustrial- o con intervención de maquinaria -etapa industrial-.
La historia de la caña en sus distintas etapas es la causante del relevante legado patrimonial que ha quedado en la ciudad de Motril, tanto material como inmaterial.
En los años precedentes de 2005 hasta la fecha se han venido acometiendo algunas actuaciones para impulsar el conjunto, en los ejes que la situación económica y estratégica ha permitido; una primera intervención de emergencia sobre edificaciones para después adecuar los espacios exteriores del Sur del Recinto que rodean a la Nave de Almacén de Azúcar -rehabilitada para sala de exposiciones-, y el almacén de efectos y edificio octogonal anexo antigua capilla como sede del Restaurante del Museo; ambos elementos se han venido apoyando en la labor de activación del conjunto fabril, para conseguir la difusión e integración en la actividad socio-cultural y empresarial de la ciudad. Además, es destacable la intervención -también de emergencia-, realizada sobre la Chimenea ante la amenaza de colapso que se produjo en 2016.
«No es tan sólo una cuestión de mero mantenimiento de un legado patrimonial. Hoy más que nunca frente a la extensión de los “no lugares”, frente a la globalización y banalización de tantos paisajes debemos apostar por intervenir en ellos conservando su identidad, valorando su código genético, su memoria. Porque en la identidad del territorio esta su alternativa»
JOAQUIN SABATÉ, 2006
En este sentido la Fábrica del Pilar está llamada a ser símbolo de Motril que permitirá vertebrar el patrimonio azucarero y creará ese espacio de valor cultural que representa la “diferencia” frente a otros destinos o intereses y atenúe el factor de estacionalidad del destino exclusivo de sol y playa.