La vuelta del cultivo de caña: un proyecto para asegurar el futuro de la industria azucarera

La historia de la Fábrica de Nuestra Señora del Pilar también está marcada por proyectos que buscaron garantizar el futuro de la industria azucarera. Uno de ellos se planteó en septiembre de 1942, en plena crisis de abastecimiento de caña de azúcar en la Península.

Ante la escasez de materia prima, la Delegación Nacional de Sindicatos y el Sindicato Vertical del Azúcar propusieron al director de la Fábrica del Pilar estudiar la posibilidad de implantar el cultivo de caña en distintas zonas del entonces Protectorado español. El objetivo era instalar nuevas fábricas azucareras que permitieran abastecer a una industria que, en muchos casos, permanecía parada o trabajaba con campañas poco rentables por la falta de caña.

Para valorar la viabilidad del proyecto, la Fábrica del Pilar debía analizar la capacidad y el rendimiento de las instalaciones que podrían trasladarse. La iniciativa partía de una experiencia previa: entre 1933 y 1938 ya se habían realizado ensayos con diferentes variedades de caña, identificadas con los números 2727, 2725 y 2828, cuyos resultados de aclimatación fueron satisfactorios.

Sin embargo, la ausencia de una industria transformadora en aquellas zonas impidió que el proyecto llegara a consolidarse. Aun así, esta iniciativa refleja los esfuerzos realizados para encontrar nuevas soluciones que garantizaran la continuidad de una actividad que durante décadas fue fundamental para la economía de Motril y de toda la Costa Tropical.