La Plaza de las Cañas era uno de los espacios más importantes de la Fábrica de Nuestra Señora del Pilar. En este amplio recinto se recibía toda la caña de azúcar procedente de la zafra antes de iniciar su transformación.
Los cargamentos llegaban primero mediante carros de tracción animal y, con el paso de los años, también en camiones. Una vez descargada, la caña era clasificada y preparada para continuar el proceso de fabricación.
Desde la plaza, la materia prima era trasladada a través del conductor de caña, una cinta transportadora que la llevaba directamente hasta el Tren de Molinos, donde comenzaba la molturación para extraer el jugo de la caña.
Durante la campaña azucarera, este espacio era uno de los más activos de toda la fábrica. Agricultores, transportistas y operarios formaban parte de un constante ir y venir que marcaba el inicio del proceso de elaboración del azúcar.
Hoy, la Plaza de las Cañas sigue siendo un lugar imprescindible para comprender el funcionamiento de la Fábrica del Pilar y el importante papel que desempeñó la industria azucarera en la historia de Motril.
